Como era de suponer, aunque algunos más ilusos aún creíamos en una respuesta criteriosa, la actitud de la gerencia, a mi parecer muy mal asesorada por el abogado, se fue con todo en contra de una organización que recién se forma. Negándonos en general a los empleados y en particular a los dirigentes, referirnos al tema (Sindicato) dentro de las dependencias de la empresa, así como también se nos prohibe el uso de los recursos para estos fines.
Según yo, después de revisar nuevamente el Código del Trabajo (que ya está siendo mi libro de cabecera), las acciones de nuestro empleador pueden ser catalogadas como antisindicales.
Pero no nos desgastaremos en peleas chicas, lo que hay que hacer ahora es fortalecernos como organización, realizar un pliego de peticiones realista y sin olvidar que esta es una tarea a largo plazo. Debemos ganarnos el respeto de todos nuestros colegas y también de la empresa (en realidad Gerencias, porque la empresa somos todos), para que por fin dejen de estigmatizarnos como los "conflictivos", "flojos" o "reclamones".
Nuestras necesidades son reales, y el sindicato es el puente que hacía falta entre los trabajadores y las gerencias, por fin existirá un canal de comunicación donde ambas partes se beneficien. Ojalá que nuestro Gerente General lo entienda pronto y actué con altura de mira.
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